La Cámara Minutera
La cámara oscura se fabricó a partir de un cajón peruano artesanal, modificado por Lola, quien también aplicó la pintura base y colocó los herrajes de la tapa.
Todos los mecanismos internos y accesorios necesarios se diseñaron en equipo junto a Nahuel José, quien además modeló e imprimió en 3D los prototipos utilizando PLA (bioplástico reciclable). Antes del armado final, José Ríos realizó el trabajo artesanal de pintura con fileteado porteño.
Para garantizar la máxima estabilidad y facilitar la manipulación del cajón, se integró un trípode de aluminio resistente. En el interior del laboratorio se instaló una luz LED roja de seguridad con interruptor externo.
La copia por contacto se realiza mediante una luz LED ubicada en una tapa especial, la cual se conecta por cable a un pulsador externo. Ambas luces están alimentadas por una batería recargable de litio de 4000 mAh.
El formato del negativo es de 9 x 12 cm y permite capturar fotografías tanto en formato vertical como horizontal.
En 2024, parte del equipo participó con esta cámara en la Bienal Argentina de Fotografía Documental en Tucumán. En ese marco presentaron la performance «Dactilograma», realizando retratos en vivo a los transeúntes en la plaza principal.