obra imagen

Centro la práctica fotográfica en la construcción de mis propias herramientas de captura, transformando objetos cotidianos en cámaras funcionales con las que retrato a personas.

Las cámaras poseen una distancia de enfoque única y producen imágenes con un viñeteado circular que aporta un dejo a fotografía de otra época.

Para iluminar, empleo flashes electrónicos disparados por radiofrecuencia con el fin de reducir el tiempo de exposición y «congelar» el instante, tal como lo hacen actualmente los fotógrafos de procesos históricos como el daguerrotipo o el colodión húmedo.

Como soporte sensible utilizo principalmente placas radiográficas, un material ortocromático de alto contraste que permite el control visual del revelado bajo luz de seguridad. Al ser un soporte emulsionado por ambos lados, las imágenes suelen presentar marcas y rayaduras que refuerzan su materialidad; además, adquieren un tono sepia al positivar el negativo digitalmente en color debido a la base azul del soporte.

Para mí, la fotografía es una experiencia compartida. A la fecha, llevo retratadas a más de 70 personas, a quienes invito a participar directamente en el proceso de revelado dentro de mi laboratorio personal, lo que convierte la técnica química en un espacio de encuentro y creación colectiva.